¿Cuándo son las lentes ICL la mejor solución?

Con una lente ICL se puede corregir la miopía e hipermetropía, tanto con astigmatismo como sin él. Siempre que no haya otras contraindicaciones, se puede corregir:

  • Hasta -18 dioptrías de miopía.
  • Hasta +10 dioptrías de hipermetropía.
  • Hasta 6 dioptrías de astigmatismo.

Se implantan en pacientes con edades comprendidas entre los 21 y los 45 años. Al igual que las otras cirugías refractivas, la graduación del paciente ha de haber estado estable por lo menos un año.

¿Cuándo suelen considerar los cirujanos la lente ICL como alternativa?

imagen de Lente Intraocular visian ICL

imagen de Lente Intraocular visian ICL

Siempre que un paciente no es un candidato para una cirugia laser (Lasik, femto-lasik, PRK…),la lente ICL se suele presentar como una alternativa a analizar. Especialmente en los casos de pacientes con graduaciones altas, en los que el láser tiene que quitar más tejido corneal para realizar la corrección de dioptrías, la ICL es la solucion preferida por muchos oftalmólogos. Esto hace que los cirujanos consideren la ICL más frecuentemente a partir de – 6 dioptrías de miopia ó +3 dioptrías de hipermetropía. A la razón anterior hay que añadir la alta calidad de visión que confieren las lentes y la reversibilidad de la cirugía.

En la actualidad las ocasiones en las que los cirujanos presentan la ICL como alternativa al láser está aumentando bastante, incluso en los casos de graduaciones más pequeñas, la causa es la reversibilidad antes apuntada y el hecho de no tocar la córnea. Esto depende en gran medida del oftalmólogo/clínica que se escoja, ya que a su condición de intervención intraocular (riesgos asociados) se le añade un precio más elevado de la cirugía, esto hace que para graduaciones inferiores a -6 dioptrías de miopía o +3 dioptrías de hipermetropía, no haya una decisión generalizada sobre la mejor opción para los candidatos a ICL o láser corneal.

  • Hay cirujanos con mucha experiencia en el implante de lentes ICL que eligen esta opción más frecuentemente, especialmente en cuanto tienen la más mínima duda sobre la idoneidad del tratamiento láser tras haber examinado la topografía corneal.
  • Otros son menos proclives a elegir el implante de ICL por la complejidad de tratarse de una cirugía intraocular (aún teniendo en cuenta que la cifra de complicaciones de esta cirugía es extraordinariamente pequeña).

¿Qué variables se analizan para ver la conveniencia del implante de ICL?

Un paciente candidato a un implante de ICL tiene que tener un ojo sin otras enfermedades oculares. El oftalmólogo tiene además que hacer una serie de pruebas preoperatorias con el fin de asegurar que las características oculares del paciente permiten el implante de la ICL; es importante valorar los siguientes factores:

  1. La cámara anterior (espacio comprendido entrela superficie interior de la córnea y la superficie anterioor del cristanino): tiene que tener suficiente profundidad. En los pacientes miopes (tiene el ojo más grande) normalmente la cámara anterior es suficiente profunda. En el caso de pacientes hipermétropes los ojos son mas pequenos y no siempre tienen una cámara anterior con la profundidad mínima requerida. Por esta razón menos de la mitad de los pacientes con hipermetrpía son candidatos a las lentes ICL.
  2. La capa posterior de la córnea (endotelio corneal) tiene que ser normal con un número de células endoteliales suficiente.
  3. Hay que excluir patologías corneales como la distrofia, cicatrices…
  4. La topografia corneal tiene que presentar unas características adecuadas.
  5. El diámetro de la pupila del paciente en situaciones de baja iluminación(cuando está más dilatada) no debe ser mas grande que la zona óptica de la ICL. Cuando esta condición no se cumple, los pacientes pueden notar efectos visuales molestos, especialmente por la noche (halos, deslumbricamiento etc. ). Tenemos que aclarar que esta contraindicación, es relativa. Hay pacientes con alta graduación que no tienen otra alternativa para corregir su visión y están dispuestos a acceptar estos efectos. Existe la posibiliad deconstreñir (“empequeñecer“) las pupilas tras la operación famacológicamente mediante el empleo de gotas.
  6. Adicionalmente hay que excluir otras enfermedades oculares como glaucoma, uveitis, o enfermedades de la retina.
lente-icl-implantada

Imagen de lente ICL implantada

¿Que pacientes no son buenos candidatos para una ICL?

Si los criterios que acabamos de enumerar no se cumplen, el implante de una lente ICL no está indicado. Hemos de decir no obstante que como es frecuente en medicina, existen situaciones en las que aunque el paciente no es idóneo, él médico (tras haber informado con rigor al paciente de la situación) toma la decisión de ofrecerlo como una solución excepcional.

 

Aspectos a tener en cuenta en el postoperatorio de la cirugía con ICL

En la actualidad el implante de ICL está considerado como una intervención muy segura. En estudios clínicos se ha demostrado una tasa de complicaciones de entre el 1 y el 3 %.

La ICL se coloca en el espacio comprendido entre el iris y el cristalino, en lo que se conoce como cámara posterior del ojo. Una vez implantada, la ICL se encuentra a cierta distancia de la superficie del cristalino. A esta distancia se le llama vault. La dimensión del vault depende del diámetro de la ICL y de las dimensiones de la anatomía del ojo del paciente.

  • Si el vault es muy pequeño, existe el riesgo de que la lente ICL induzca una catarata. Cuando se da esta situación de un vault resultante menor del deseado, muchos cirujanos recomiendan remplazar la ICL por otra de un diámetro más grande.
  • Si el vault es alto, la dinámica del iris (contracción-dilatación) puede verse afectada e incluso influir sobre el flujo normal del humor acuso (líquido que se encuentra en la cámara anterior y posterior del ojo).
    • Teniendo en cuenta que la producción y el drenaje del humor acuoso regulan la tensión intraocular, si este flujo está afectado por una ICL la presión intraocular puede aumentar produciendo un daño al ojo y empeorando consecuentemente la visión. Cuando se da esta situación de un vault mayor del deseado, se recomienda el remplazo de la lente intraocular por otra de un diámetro más pequeño. En ocasiones antes del remplazo la rotación de la lente ICL (cuando esta no es tórica) puede solucionar el problema.
    • Cuando la pupila está demasiado grande y no puede constreñir lo suficiente se pueden producir síntomas como halos y deslumbramientos. Estos se dan especialmente cuando el tamaño de la pupila es más grande que la zona óptica de la ICL. El fabricante de la ICL (Staar) está en la actualidad desarrollando una nueva versión de la lente con una zona óptica ampliada con el objetivo de reducir la posibilidad de que se de este problema.
    • También hay que valorar el aspecto estético ya que el aspecto exterior del ojo puede cambiar si la pupila es grande, ya que lo hace la relación iris/diámetro de la pupila.

lente-icl-en-ojo

El valor del vault no se puede a día de hoy determinar con precisión antes de la cirugía. Esto se debe a que la distancia sulcus-sulcus (estructura anatómica donde se apoya la lente) no se puede medir con las tecnologías ópticas que están disponibles. Lo que hace el cirujano es inferir (“deducir“) la distancia sulcus-sulcus a partir del diámetro corneal y en base a esta inferencia se selecciona el tamaño de la ICL (este proceso de elección del tamaño de la ICL se conoce como sizing). Por esta razón el hecho de que se haya seleccionado una ICL más grande de la deseada (vault grande) o más pequeña (vault pequeño) no es achacable a un error del cirujano. Empiezan a surgir nuevas tecnologías como los ultrasonidos de alta resolución permiten en ciertas ocasiones una visualización directa resultando en una medida más precisa.

En el caso específico de lentes ICL tóricas puede darse en alguna ocasión una pequeña rotación de la lente lo que hace que la orientación de la misma no esté alineada con el astigmatismo del paciente y deba ser corregida la situación.

En la cirugía con lentes ICL son muy importantes los controles postoperatorios, así como las revisiones anuales.

La cirugia de ICL es una intervención mas compleja que un lasik (lasek, prk) y el seguimiento postoperatorio es muy importante. Se recomienda elegir una clinica especializada en el implante de este este tipo de lentes ya que tienen experiencia en solucionar cualquier situación postoperatoria.