Lentes ICL

¿Qué es una lente ICL?

Una lente ICL (Implantable Collamer Lens) es una lente intraocular que va situada en la cámara posterior del ojo, entre el iris y el cristalino. Se implanta en el sulcus y está diseñada para no dañar las otras estructuras oculares.

Ojo con Lente Fáquica Visian ICL implantada

    Imagen de Ojo con lente fáquica Visian ICL implantada (https://visianinfo.com/)

¿A quién van dirigidas las ICL?

Los candidatos para este tipo de lentes son pacientes que no están afectados por la presbicia ni tienen cataratas; pero sí sufren de miopía, hipermetropía o astigmatismo. En general son pacientes que tienen una alta refracción o que por cualquier otro motivo, no pueden ser operados con otra técnica como el LASIK. Lo ideal es que el paciente no haya sido previamente intervenido con otra cirugía oftálmica y que no tenga antecedentes de enfermedades oculares. En base a sus necesidades visuales, la salud ocular y el historial médico, su oftalmólogo podrá determinar si usted es un buen candidato para este tipo de cirugía.

Los pacientes que, por el motivo que sea, deben conservar su córnea intacta, quieren una intervención reversible y al mismo tiempo conseguir una calidad óptica perfecta, son los candidatos ideales para votar por el implante de una lente ICL.

¿Qué lentes ICL existen en el mercado?

La lente Visian ICL es la que comercializa la casa STAAR y se trata de un tipo de lente con los últimos avances tecnológicos en cuanto a corrección de la visión. Está fabricada con colámero, un material realizado de un copolímero de colágeno puro, biocompatible con el globo ocular.  Debido a sus características, este material transmite la luz de una manera similar a la de la lente natural. Posee propiedades anti-reflejantes, esto significa que se refleja menos luz en el ojo y se consigue una visión más nítida, menos deslumbramiento, menos halos y se mejora la calidad de visión en condiciones nocturnas.

Se puede corregir una gran gama de defectos refractivos con gran precisión, desde la miopía o hipermetropía hasta el astigmatismo.

Anteriormente, al implantar esta ICL se debía realizar una iridotomía, es decir, se perforaba el iris mediante láser YAG para que el intercambio de humor acuoso entre la cámara anterior y la posterior se pudiese mantener estable. Hoy en día, el nuevo diseño de lente ICL aqua-flow lleva incorporado un agujero en su óptica central con el fin de evitar la realización de la iridotomía en los pacientes con miopía y astigmatismo, y así conseguir al mismo tiempo una PIO (presión intraocular) estable. Tan sólo la los pacientes hipermétropes se les sigue realizando la iridotomía como modo de prevención.

Lente Intraocular Fáquica Visian ICL

Imagen de la Lente Intraocular Fáquica Visian ICL (staar.com)

Otra de las ventajas de la lente Visian ICL es la protección que tiene frente a los rayos ultravioletas. La exposición prolongada a la radiación UV puede dañar los ojos a largo plazo, pudiendo ocasionar problemas oculares como cataratas u otras enfermedades retinianas como la DMAE. Por ese motivo, el material de la lente ICL contiene un bloqueador de rayos ultravioletas para prevenir el desarrollo de trastornos oculares secundarios.

Existe la posibilidad de implantar una ICL esférica (para tratar la miopía o hipermetropía)  o tórica (para tratar el astigmatismo), dependiendo de las necesidades visuales de cada paciente.

¿En qué consiste la cirugía con lente ICL?

En caso de implantar la lente ICL tradicional, su cirujano le citará una o dos semanas antes de la cirugía para realizar la iridotomía con láser YAG. Eso significa que se realizan uno o dos pequeños orificios cerca del bode del iris. Estas aberturas permiten que el humor acuoso circule con normalidad alrededor de la lente que va a ser implantada, para que de esa manera se pueda mantener la PIO (presión intraocular) estable.

La cirugía es de corta duración y ambulatoria. El paciente puede volver a casa el mismo día de la intervención, como con la cirugía de catarata o la cirugía LASIK. La anestesia utilizada en este caso es tópica para minimizar las molestias durante la intervención, aunque en algunas ocasiones también se puede administrar un sedante.

El cirujano realiza en primer lugar unas microincisiones corneales. A continuación, como se trata de una lente plegable, se introduce la ICL gracias a un instrumento especial para poder insertarla justo detrás del iris y colocarla con precaución. La ICL se despliega suavemente dentro del globo ocular y el cirujano se encarga de acomodarla en su posición correcta.

Debido a que las incisiones corneales realizadas durante la cirugía son muy pequeñas, no se necesitan suturas en este procedimiento, con lo cual la recuperación es rápida. De todas maneras, se administran gotas para ayudar a prevenir infecciones o inflamaciones. Esta medicación también se receta para los días posteriores. Es importante que el paciente no conduzca ni se desplace sólo después de la operación, por ese motivo se recomienda ir acompañado por alguien de confianza.

Finalmente, se realiza un seguimiento oftalmológico en las 24 horas posteriores a la cirugía para controlar si todo ha ido correctamente y para supervisar la salud ocular.

Secuencia de implante de ICL

Secuencias del implante de una Lente Fáquica Visian ICL (https://staar.com)

¿Cuáles son las ventajas y los inconvenientes?

Los resultados refractivos después de una cirugía con lente ICL son estables y satisfactorios. La calidad óptica que se logra con esta intervención es en HD (alta definición) ya que no se producen cambios en los tejidos corneales y consecuentemente no existen alteraciones de las aberraciones oculares. Si se compara con los tipos de cirugía refractiva, se observa que los ojos tratados con láser tienen tres veces más aberración esférica que los ojos tratados con ICL.

Los pacientes pueden apreciar un cambio significativo en la calidad visual poco tiempo después del implante de la lente. La recuperación visual es prácticamente inmediata, de la misma manera que sus buenos resultados. La calidad visual que se alcanza con este procedimiento es mucho mejor que la que se obtiene con otras técnicas de corrección.

Imagen comparativa Lasik vs Visian ICL

Comparación del resultado visual postoperatorio entre Lasik y Lente Visian ICL (https://visianinfo.com/)

A pesar de ser una solución quirúrgica que se realiza para que la lente permanezca dentro del globo ocular de forma permanente, puede extraerse en caso de ser necesario. Aunque es improbable, el paciente puede padecer efectos secundarios tras implantar una ICL. Esto supone una ventaja ya que la lente puede ser extraída sin dañar a las otras estructuras oculares. En caso de ser necesario, se puede sustituir la primera lente implantada por otra lente ICL o también se puede realizar una cirugía de otro tipo, como por ejemplo una cirugía de cristalino transparente. Este carácter reversible que posee permite cualquier tipo de intervención en el futuro, siempre y cuando no existan contraindicaciones.

Uno de los posibles riesgos tras el implante de una lente ICL es la formación de una catarata secundaria por proximidad entre las dos estructuras. A pesar de que es un tema a tener en cuenta, hoy en día la incidencia es mínima.

Los pacientes que, por el motivo que sea, deben conservar su córnea intacta, quieren una intervención reversible y al mismo tiempo conseguir una calidad óptica perfecta, son los candidatos ideales para votar por el implante de una lente ICL.

 




 

 
Pregúntenos sus dudas...Cuéntenos su caso.
Le responderá un cirujano oftalmólogo experto. (Verá la respuesta en respuestas del cirujano oftalmólogo).